22 de febrero de 2009

Videojuegos del recuerdo

Las consolas de mi vida

El post que publiqué antes, en el que hablaba de lo bien que me lo había pasado con algunos videojuegos y de que iba a hablar de todos ellos próximamente, ya sean antiguos o actuales, me ha traído a la memoria todas las consolas que he tenido a lo largo de mi vida.

Y es que, hoy por hoy, podemos jugar con un ordenador a casi cualquier consola (macho, menudo invento los emuladores) pero hubo otra época en que, por lo menos para mí, eso pertenecía a la ciencia-ficción.

Al final conseguí una consola, ¡y sin vender mi cuerpo!

Me refiero a una época en la que un niño, después adolescente, de una familia pobre (no pobre para pasar hambre pero si en lo que a videoconsolas se refiere) no podía permitirse ni por asomo una consola.

Pero como la vida da muchas vueltas, y uno logra agudizar el ingenio hasta límites insospechados cuando desea algo fervientemente, pues he tenido unas cuantas: Game Boy, Playstation 1 y 2. Os cuento como conseguí (practicamente sin dinero) cada una de ellas:



Game boy

Año 1992, o 93, por ahí. Yo, a mis 9 o 10 años, pasaba de las mujeres olímpicamente (quien lo diría, ¿verdad?) y lo que realmente quería en la vida era una consola. Como ya he dicho, era imposible para mis padres pagar unas 10.000 o 15.000 pesetas que costaba el juguetito por aquella época. Y entre medias, un concurso de Matutano en el que regalaban varias Game Boy… seguro que ya lo vais pillando.

Ocho cartas, solo ocho, mandé y me tocó una de esas maravillas. Sobra decir que aquello hizo que durante meses sintiera como si las nubes en vez de en el cielo estuvieran debajo de mis zapatillas de deporte.

Mi primer videojuego. Me lo regalaron mis padres por mi cumpleaños, y nunca lo olvidaré

Un buen puñado de juegos que nunca olvidaré pasaron por mis retinas a lo largo de los años que siguieron al sorteo: Tetris, que venía de regalo con la consola, Super Mario Land 2, con el que flipé en colores, Zelda, con el que me frustré lo indecible -que difícil era el puto juego-, Wario Land, con el que volví a fliparlo, y así varios, pero no demasiados porque como recordareis yo era un niño pobre.

El caso es que esta consola, con sus escasos 8 bits, marcó una época dorada en mi infancia. Pero como nada es eterno, llegó la adolescencia y con ella, además del deseo por las mujeres, también llegó el deseo de tener una consola más actual.

Play Station 1

Total, que os imagináis el panorama: Yo, a mis 16 o 17 años, y teniendo que aguantar a varios de mi compañeros de insti sus relatos de lo bien que se lo pasaban con sus consolas, decido liarme la manta a la cabeza y devanarme los sesos para conseguir una consola.

Que bonita era, y que cara tambien...

PREGUNTA 1: ¿COMO LA CONSIGO?

a) Comprándola. No se como, cuesta entre 14.000 y 27.000 pesetas y solo tengo unas 6.500

b) Por sorteo. Lo intenté, pero la diosa Fortuna me amó solo una vez y no quiso repetir.

c) Robándola. No se donde hacerlo, y lo mas importante, no se donde hacerlo sin que me pillen

En fin, me decido por la opción a)

PREGUNTA 2: ¿COMO CONSIGO EL DINERO PARA COMPRARLA?

a) Pidiéndolo. No se a quien, y lo mas importante no se a quien que me lo vaya a dejar

b) Trabajando. Estamos en Enero, hasta Septiembre que acabe el curso no puedo trabajar (ya me cuesta sacar las asignaturas adelante, así que imagínate si me pongo a trabajar ahora. Además, si suspendo mi padre me deshereda). Y encima no puedo esperar.

c) Robándolo. Ídem a la opción c) de la Pregunta 1

Total, que volví a decidirme por la opción a). Empecé por mis padres, cuyas carcajadas aún resuenan en mis oídos. Y acabé por mis hermanos, que para mi sorpresa (nos llevábamos fatal) no recibieron mal la propuesta. Así que insistí e insistí, hasta que llegué a un acuerdo: Yo ponía todo mi patrimonio, 6.600 pesetas -me encontré veinte duros detrás del sofá- y mi hermano y hermana mayor la misma cantidad hasta llegar a unas 20.000 pesetas para, por fin, cumplir otro de mis sueños.

Una obra de arte como la copa de un pino, hecha videojuego

Y a partir de ahí, pasaron muchos mas juegos por mis retinas, gracias a la popularización del CD y a varios de mis amigos que me prestaron verdaderas joyas: Resident Evil 2 y 3, Gran Turismo 1 y 2, Crash Bandicoot 1, 2 y 3 (me van las sagas, ¿verdad?) Silent Hill, Metal Gear Solid, Spyro the dragon…

Pasaron los años y a decir verdad, mi hermano solo jugó un par de veces y supongo que se cansó porque no volvió a mirarla. Solo jugábamos mi hermana y yo, incluso nos peleábamos más que antes porque ella quería llevársela los fines de semana y yo no quería. Por cierto que llegó un día que mi hermana se cansó y creo que la secuestró, solo que la carta de rescate se debió de perder por el camino porque no he vuelto a verla ni a tener noticias suyas. Me refiero a la consola, a mi hermana sí que la veo pero siempre se me olvida preguntarle por la Play.

Y siguieron pasando los años, hasta que conseguí la última consola que ha pasado por mis manos.

Play Station 2

Aquí la verdad es que hay poca historia. Como ya había empezado a trabajar y tenia dinero, pues me la compré. Y ya está :D

"Shadow of the Colossus", otro juegazo como una catedral

Pero menudos ratos pasé (y sigo pasando, ojo): Okami, Castlevania, Shadow of the Colossus, Resident Evil 4, Dragon Ball Budokai, God of War, Devil May Cry…
Después de esta, que aun conservo y con la cual juego con regularidad, no he decidido comprarme ninguna otra. Primero porque las nuevas me parecen demasiado caras, y segundo porque gracias a los emuladores tengo gran variedad de consolas con que jugar.

Así que bueno, quizás a partir de ahora comprendáis un poco porque hablo de unos juegos más que otros, y porque casi siempre antiguos y no actuales. Por ejemplo, aunque tenía la Game Boy, también quería tener una Super Nintendo y jugar a Zelda: A link to the past, o después aunque tenia la Play 1 también quería tener una Game Boy Advance y jugar a Castlevania: Circle of the moon… Prometo daros el coñazo y hablaros de todos ellos en próximos posts. Hasta entonces, saludos lectores!!!

4 comentarios:

Bunny girl dijo...

jajaja vaya historia! flipo con k ganaras el concurso de matutano... Yo herede la game boy de mi hermana i desde entonces hasta el año pasado (ke x navidad m regalaron la nintendo ds) no e vuelto a tener mas consolas. ke triste comparado cn tigo...!

joselito_1981 dijo...

Aún guardo como oro en paño la primera consola que tuve, una compatible de nintendo y su correspondiente cartucho con tropecientos juegos, que vicios...

Brion dijo...

Bunny girl: Pues si, la verdad es que tuve suerte. Eso si, no he vuelto a ganar otro concurso en mi vida xD. Por lo de las consolas tu tranqui, la vida da muchas vueltas... Yo a tu edad solo tenia la Game Boy vieja >_<

Joselito: Esa consola si no recuerdo mal era una que se llamaba NASA. Donde yo vivia la tenia medio barrio y a mi me daba una envidia que te cagas. Malditos seais!! Jajaja

joselito_1981 dijo...

Efectivamente y no...
Mi consola no llegaba ni siquiera a la categoría de la NASA, la mia se llamaba "NATA",lo que significa que era un plagio de una marca que a su vez plagiaba a la NES. A los meses de tenerla, se rompió, y como estaba en garantía la llevé y tras negociaciones me la cambiaron por una MX-Onda (tb compatible con la NES, pero sin la pistolica) en espera de que el "servicio técnico de la marca" (sarcasmo) localizara la avería.
Perdón por el ladrillo.